jueves, 26 de julio de 2012

Desconfianza




Lo venía sospechando y hace dos noches lo confirmé. Todo lo que está mal es susceptible de empeorar. Estaba el otro día distraído y me dicen, mira, mira, y entonces voy y veo que en el telediario de la 1 esta un perro lamiéndole la cara a un niño de un año que abre la boca para que el perro le meta la lengua y toda la familia contemplándoles arrobada porque un estudio filandés ha confirmado que los niños que tienen contactos con animales tienen menos infecciones y alergias. Así de sencillo. 


Me parecía de todo punto imposible que se pudiese superar a los socialistas en zafiedad e ignorancia, pero a los hechos narrados me remito para justificar mi impresión de que los populares les dan sopas con ondas en cuanto a garrulería y estupidez. Y ahí está el quid de la cuestión, que todo el mundo se ha percatado de tan detestable realidad y no quieren tratos con nosotros. 


Esto es más o menos lo que venía a decir el otro día un economista, profesor en una universidad americana, en el debate de los martes en Telemadrid. Porque una cosa les tengo que advertir, el debate de los martes de Telemadrid ha aumentado de calidad en los últimos tiempos de una forma casi incomprensible. Ya apenas participan periodistas que, por otra parte, juegan el papel del tonto útil por aquello del contraste. La mayoría son economistas de reconocido prestigio y algún político de rango europeo. 


Decía el buen profesor con su español aprendido: ven ustedes, si ahora nos estuviese viendo algún inversor privado,   que no nos estará viendo, de inmediato diría, no, yo allí no voy a invertir porque esa gente no sabe lo quiere. Porque todavía están que si el Estado tiene que ser así o asao. Así se genera desconfianza que es el principal enemigo de la economía. Y déjense ustedes de hablar de especuladores y de echar la culpa a las instituciones europeas. Eso son tonterías de ignorante. Lo único que cuenta es la actitud de los grandes inversores hacia España. Si no se fían, no hay nada que hacer. Y no se fían porque el coche en el que estamos viajando está claramente averiado. De momento son los propios inversores españoles los que han sacado 300000 € del país en lo que va de año. 


Bueno, y hoy hay que leer el órgano oficial de la burguesía catalana que, para no ser menos, y con motivo del tener que pedir "los catalanes"ahora su rescate a "Madrit", se dedican a echar más leña al fuego de la desconfianza. Que si me separo que si no me separo, no se le acaban nunca las hojas a la margarita. De hecho no vienen haciendo otra cosa desde aquella famosa "transición" que tanta envidia causaba a unos y admiración a otros. ¿Se acuerdan de que no parábamos de dar lecciones a diestro y siniestro?


Y entonces va un periódico francés de izquierdas y nos dedica la portada. ¡Perdidos!, dice sobre fondo de bandera. Bueno, a los franceses, sobre todo si son intelectuales de izquierdas, o sea, casi todos los franceses, les encanta pontificar sobre lo mierdas que somos los españoles. Menos mal que como uno sabe que son intelectuales de izquierda se lo toma a chirigota. Afortunadamente hay unos pocos franceses que no son de nada y nos respetan bastante. Incluso puede que nos quieran. 


En fin, menos mal que el tiempo huye veloz y pronto pasará el verano y yo dejaré de soñar con cuestas que no puedo subir. ¡Puto clima de costa! 





2 comentarios:

  1. Conozco ya a unas cuantas parejas que se niegan a tener descendencia, fundamentalmente por miedo a las sevicias de la crianza. Casi sin excepción se compran un perro, y lo tratan de tal manera que las esclavitudes que querían evitar con los infantes, las tienen todas y casi más con los animalitos. A un padre le puedes comentar más o menos lo que piensas de la educación que le da a su niño: a un dueño de un perro jamás se te ocurra hablar de los excesos ridículos de las atenciones que prodiga al bicho porque serás hombre muerto.

    Varias veces han entrado arañas en mi casa. Para mí son una alegría: se instalan en el techo y yo me tumbo mirando sus evoluciones: son seres fascinantes. Uno se puede pasar horas y horas mirándolas sin aburrirte. En sus movimientos uno percibe la elegancia de los grandes predadores: los tigres, los leopardos, los pumas legendarios. Dudo que nadie que no sea un memo pueda pasar más de diez minutos contemplando los tristes ademanes de un can.

    ResponderEliminar
  2. De todas formas, no nos engañemos, si a ese perrito del alma, en un momento determinado, por lo que sea, ya no se le quiere, que suele pasar, se le pone una inyección y se le incinera. Y todo ello por la módica cantidad de 150 €. Saber que existe esa posibilidad ayuda mucho a la hora de escoger entre perro y niño. Aunque a los niños, quién sabe, quizá dentro de poco...

    Desde luego que hay miles de animales más atractivos que el perro. No hace falta mucho para eso. A mí los que más me admiran son ciertos pájaros, quizá ruiseñores, viento o brisa de la noche que le llaman los ingleses. Cuando voy en bici por ahí y escucho uno, paro y no me muevo hasta que deja de cantar. Generalmente se trata de un canto con respuesta que llega desde la lejanía. Me gustaría ser como Messiaen que tomaba notas del canto de los pájaros para sus composiciones. Pero, yo, obviamente, ni de lejos podría hacer eso.

    ResponderEliminar