miércoles, 27 de junio de 2012

Euler



Bueno, no puedo dejar de preguntarme cómo sería este mundo si la gente supiese tanto de esa formulita de ahí arriba  como de Cristiano Ronaldo y Fernando Alonso. ¿Sería mejor?  ¿Peor acaso? Imposible saberlo. 


En cualquier caso puedo asegurarles una cosa, que pocas cosas podrán ayudarnos tanto a comprender hasta que punto los humanos, algunos humanos, se diferencian de los perros, como dedicarse al esclarecimiento de lo que se esconde tras esa bella composición. 


Y comprender un poco esa diferencia es, espero, lo que más puede ayudar a confiar en el ser humano. ¡Tan necesitados que estamos!

2 comentarios:

  1. Yo diré de mí que de los muchos errores de mi juventud casi del único del que me arrepiento es de haber dejado de frecuentar las matemáticas a tan corta edad. He conocido a poca gente con el cerebro verdaderamente amueblado que fuera ignorante de ellas. La prueba del cero de la estupidez es aquello de "yo no quiero saber de números, que soy de letras". Nunca falla.

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  2. Si es como aquello de "a mí es que no se me dan". O, simplemente, "es que a mí no me gustan". Los caminos de la pereza mental, como los del Señor, son inescrutables.

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