viernes, 4 de marzo de 2011

THE TIMES THEY ARE A - CHANGIN'




El profesor Walter Lewin demostrando que el periodo de un péndulo es independiente de la masa que cuelga del péndulo.









Al profesor Walter Lewin ya no le dan los setenta. Y a nadie se le ocurre jubilarle. El sigue ahí, en la brecha, maravillando a los privilegiados alumnos que acuden desde casi todos los rincones del mundo a escuchar las clases que imparte en el MIT (Massachusetts Institute of Technology). Esta es, sin duda, una buena noticia. Pero tengo que darles otra mucho mejor.

Se acordarán que hace años estuvo de moda una canción que decía que los tiempos estaban cambiando. Bien, pues lo que les quiero decir es que ya han cambiado de una vez por todas. Ahora ya no hay excusa, porque ahora todos somos privilegiados. O casi todos, para que nadie se ofenda. Y es que ya no hay que ir a Massachusetts para escuchar a Walter Lewin. Lo puedes hacer desde casa a cualquier hora. Basta con las ganas de aprender y una conexión de banda ancha. Así es que, coges, agarras y te conectas. Buscas la página de MITOPENCOURSEWARE y "a discreción". Encuentras de todo.Y de lo bueno, lo mejor.

Sí, ya sé que a la mayoría del personal esto le parecerá un hecho banal sin la menor trascendencia. A mi juicio están en un craso error. Me consta que hay miles, quizá millones de personas por todo el mundo aprovechándose de esos cursos. Y de otros similares. Gente que, en su mayoría, después de esta experiencia, serán incapaces de escuchar la palabra iluminada. Acostumbrados al lenguaje de los hechos -physic work, repite una y otra vez Walter Lewin- difícilmente tolerarán a los embaucadores.

Quizá me tachen de iluso, pero no me importa. Estoy convencido de que sólo del saber brota el bienestar.  El individual y el colectivo. Ahora sólo falta hacer comprender a la gente que su malestar estriba, fundamentalmente, en su falta de saber. Y que los gobernantes son los que son, precisamente por eso, porque la falta de saber tiende a identificarse con la falta de saber.

Comprendo que es una ardua y desagradable tarea la hacer consciente de su ignorancia al pesonal. Pero no hay otra forma de empezar. Porque el que sabe que no sabe es más fácil que respete al que sabe. Y, entonces, del "no hay saber como el tener" pasaremos al "no hay tener como el saber". Y estaremos salvados. Dentro de un orden.

3 comentarios:

  1. Esto sí que es de verdad la revolución, y más que porque el alumno pueda aprender nada de esos vídeos (que aprenderá un potosí a poco que atienda) por la cara de vergüenza que se le pondrá al profesorado al saber que sus estudiantes los han visto y compararán los métodos decimonónicos que sigue en las clases con las de esos grandes maestros desparramados por California, Inglaterra, la costa este de USA y tal.

    El primero que vi, por puro capricho, fue un curso de biología. Qué montón de ideas para aplicar en mis clases, qué manejo y qué soltura con la clase el de la profesora que impartía la lección. Desde luego que si después de esto seguimos siendo tontos es porque no lo mereceremos con avaricia.

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  2. Por cierto, hay cursos de japonés por un tubo. A ver si te pones con alguno... por solidaridad, digo.

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  3. Te agradezco Jacobo la confianza que tienes en mis capacidades, pero me parece que lo del japonés sería ya excesivo. Apenas puedo con la carga que llevo sobre los hombros y cada dos por tres me tengo que tumbar sobre el suelo duro para aliviar los dolores de espaldas. Me temo que todo esto me coge ya un poco mayor. De todas formas intento no zafarme con excusas.

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