miércoles, 12 de enero de 2011

Las buenas intenciones


"Estamos luchando porque esta página sea un referente para todo aquel que se interese por las implicaciones sociales de la ciencia. Ayúdanos a conseguirlo. Por menos de 5 euros al mes contribuirás a que se difunda la tercera cultura en nuestro entorno. No es una ilusión diletante. Estamos convencidos de que el conocimiento basado en datos firmes y contrastados, alejado de posiciones apriorísticas es el mejor pilar para construir una sociedad más justa, más abierta y más progresista."

Éste es el mensaje que me envían los chicos de "Tercera Cultura", una página que viene a ser remedo de la anglosajona "Edge". Qué duda cabe, es un meritorio intento. Si se difunde la ciencia, es de suponer que disminuirá toda esa palabrería que nos viene abrumando desde tiempo inmemorial. Psicólogos, pedagogos, sociólogos y demás iluminados, se han apoderado del discurso y amenazan con llevarnos a todos a la ruina.

Otra cosa es que te pidan dinero. Si no estoy equivocado, son los mismos muchachos que hace un año nos pidieron 50€ para lanzar un proyecto periodístico innovador. "FACTUAL" se llamaba. Se los dimos, nos entretuvieron un mes, y si te he visto no me acuerdo. Así es que les he contestado que, yo, es que todo es ver la palabra progresista y correr a borrarme de lo que sea. Además, he añadido, si quieres ciencia vete a los vídeos del MIT que no cuestan un duro y son un prodigio.

¡Cambiar la sociedad, por Dios! ¿En qué mundo vive esta gente? Tan cultos ellos y no han leído a Pessoa:

"Revolucionario o reformador -el error es el mismo. Impotente para dominar y reformar su propia actitud ante la vida, que lo es todo, o su propio ser, que lo es casi todo, el hombre huye hacia un querer modificar a los otros y al mundo exterior. Todo revolucionario, todo reformador, es un evadido. Combatir es no ser capaz de combatirse. Reformar es no tener enmienda posible. El hombre de sensibilidad justa y de recta razón, si se siente preocupado con el mal y la injusticia del mundo, procura evidentemente enmendarla, primero en aquello en lo que ella más próxima se manifiesta; y eso lo encontrará en su propio ser. Esa obra le llevará toda la vida."

9 comentarios:

  1. Sí, sobran pedagogos y faltan colagogos.

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  2. ¿Qué son colagogos? ¿Acaso son especialistas en pegar? Entonces, sí.

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  3. (Del gr. χολή, bilis, y ἀγωγός, que conduce).

    1. adj. Dicho de una sustancia o de un medicamento: Que provoca la evacuación de la bilis. U. t. c. s.

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  4. ¡JO! Es verdad, se me había olvidado. Colagogo y colerético. La alcachofina, un suponer

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  5. Hiciste muy bien en no pagar. Pero alma de Dios, si por fortuna lo que merece la pena en nuestro mundo (los clásicos, el saber de verdad) ya es gratis y lo dempas son tonterías.

    Pues es lo mismo que esa gente que no sabe estar quieto en su casa porque el espíritu se les viene encima incapaces de soportar el vacío que tienen dentro. Los progresistas, revolucionarios, chuministas todos, buscan el cambio de lo de fuera para no tener que enfrentarse con su inanidad interior.

    Además, alma de cántaro, ¿cómo vas a impartir verdadero conocimiento desde una revista, un periódico o un papel volandero cualsea? El verdadero conocimiento nace del enfrentarse con esos textos hermosos (o vídeos de los que hablas) de media tonelada. "There is no royal road for learning" decía el otro y tenía mucha razón. Intentar alimentarse de papillas para niños, como la divulgación científica y cosas así esta muy bien, pero para espíritus débiles que nunca se atreverán a mirarse en el espejo y reconocer su miseria. Para quien quiera de verdad conocer, no le quedará otra que levantarse con el alba y pegarse con un tocho mil veces. Lo demás, payasadas.

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  6. Detisdecuestion, quedarse o no quedarse en casa, levantarse o no levantarse con el alba para pegarse o no pegarse con un tocho mil veces. Hasta que no descubres una verdad tan sencilla no consigues sosegar. Aunque sosegar, sosegar, lo que se dice sosegar...

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  7. Mami, ¡qué profundidad de comentarios, qué solemnes se me ponen P. & S.! Entre el mundo clásico y el actual ha habido, supongo que también en tu tierra del Rising Sun, una pila de listos que le han dado varias vueltas a la tortilla y al cómo prepararla rápida y ricamente: por ejemplo, me acuerdo ahora de aquellos del s. XVIII que declaraban que "yo quiero ser sabio por el camino más corto". Ellos son, evidentemente, los que han triunfado, no los autores de la editorial Gredos.

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  8. Oye, Juan, yo hago la tortilla a toda leche preparando las patatas en el microondas. Pero con ese conocimiento no consigo triunfar. Claro que reconozco que los hay hábiles para ascender a la sabiduría -no hay saber como el tener- por el camino más corto. En nuesto mundo político hay ejemplos a porrillo. Pero tambien sospecho que si no hubiese habido unos cuantos que ascendieron por el camino más penoso la humanidad seguiría viviendo en las ramas de los árboles.

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  9. Me encanta el principio de The Character of Physical Law cuando Feynman dice algo así como "Lo siento mucho, pero si no saben matemáticas nunca van a entender nada de lo que merezca la pena de física". Triunfar; pues depende a lo que se refiera uno. Si "triunfar" es gozar de verdad de lo que merece la pena o sea de los frutos superiores del pensamiento humano, no hay otra, o aprendes armonía, dibujo, cálculo infinitesimal, y eso, o vas listo. Lo al mejor lo hacen las bestias en el prado...

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